Transporte logístico 2.0: ¿cómo mejorar la última milla al máximo?

Contar con un proceso de transporte logístico de óptima calidad es todo un reto para las empresas de hoy en día. Más aun teniendo en cuenta la susceptible incidencia que tiene la gestión de la última milla sobre la experiencia del cliente y la reputación de la marca. En este panorama, la logística del transporte debe adaptarse a la evolución tecnológica que ofrece el mercado 2.0 con el fin de llevar su calidad operativa al máximo nivel posible.

Transporte logístico

¿Cuáles tipos de transporte logístico existen?

En líneas generales, existen cuatro tipos de transporte logístico:

  • Transporte Aéreo: la logística de transporte por vía aérea es la más costosa. Sin embargo, en muchos casos es la más eficiente y directa cuando se trata de rutas que no pueden ser cubiertas por otros medios.
  • Transporte Marítimo: el transporte logístico vía marítima es el más utilizado a nivel internacional. De hecho, se estima que el 90% de los envíos entre distintos países se realiza a través de barcos. Este medio es el más económico cuando se trata de distancias muy largas.
  • Transporte terrestre: se subdivide en:
  • Transporte por ferrocarril: la logística de transporte por ferrocarril es, quizás, la más complicada de llevar a cabo. Está atada a una infraestructura específica, es poco flexible en cuanto a horarios y trayectos, y depende también de otros tipos de transportes para completar su ciclo logístico. Sin embargo, ofrece grandes ventajas en ciertas zonas geográficas cuando se trata de envíos de larga distancia.
  • Transporte por carretera: el transporte por carretera puede ser llevado a cabo por distintos vehículos, como: camiones, buses, camionetas, carros y hasta bicicletas. Todo depende del tipo de carga y de la distancia a recorrer. El transporte logístico por carretera ofrece alta flexibilidad en cuanto a horarios, rutas, despachos, personal, entre otros.

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¿Qué es el transporte logístico de la última milla?

Los distintos tipos de transporte explicados anteriormente participan en una gran cadena logística que interconecta a productores, fabricantes, comerciantes y distribuidores. Al final de toda esa cadena existe lo que se conoce como “última milla”.

La última milla es cuando el cliente final entra en la ecuación. Es decir, es el proceso de transporte y entrega de una mercancía desde el sitio de despacho hasta la puerta del consumidor.

En este sentido, la entrega de última milla puede involucrar solo un tipo de transporte logístico o, incluso, los cuatro. Esto según sea el lugar de origen, las condiciones del producto y el lugar de destino. 

¿Cómo mejorar la logística de transporte de la última milla?

La logística de transporte de última milla es uno de los procesos más cruciales para las empresas. Una entrega deficiente, lenta o fallida al cliente final repercute de manera directa en la reputación de la organización. Lo que significa no solo la pérdida de ese cliente, sino de muchos otros más que dejan de confiar en la empresa.

Esta situación repercute de forma negativa y directa sobre el estado financiero de la marca, pues atraer a un nuevo cliente es 5 veces más costoso que mantener a los antiguos (Invesp). De tal manera que si la organización no logra fidelizar a sus consumidores, tendrá entonces que invertir 5 veces más a adquirir a otros.

Por ello, existen distintos factores a tener en cuenta para mejorar el transporte logístico de última milla a su máximo nivel de calidad, principalmente en el transporte por carretera, pues este es el que entra en contacto directo con el cliente final.

Tres de los factores más importantes en esta era digital para mejorar la logística de transporte por carretera en la última milla son:

  • Rutas
  • Transportistas
  • Seguimiento

Optimización de rutas


Las empresas de transporte logístico deben planificar sus rutas de entrega lo más optimizadas posible, esto con el fin de evitar equivocaciones, desvíos y letargos. Para lograr este objetivo existen software logísticos que permiten organizar las rutas teniendo en cuenta el análisis previo o en tiempo real de factores como:

  • Rutas más directas
  • Niveles de tráfico
  • Situaciones de atascos
  • Zonas de difícil tránsito
  • Urgencia o plazos de entrega
  • Disponibilidad de unidades de transporte

Formación de los transportistas


El transportista por carretera durante la última milla es la única persona con la cual el cliente final tiene un contacto físico y directo. Por lo tanto, cada transportista se convierte en la imagen y la representación de la empresa logística. El trato que él le brinde al consumidor final es determinante para la experiencia de compra del cliente.

Siendo así, es de vital importancia que las organizaciones formen y eduquen a sus transportistas en cuanto a los valores de la empresa, las best practices del servicio y la atención al cliente, así como en el uso de herramientas tecnológicas que utilice la empresa para optimizar su logística de transporte.

  • Seguimiento en tiempo real

Mejorar la entrega de última milla no es posible si las empresas no cuentan con los sistemas digitales necesarios para supervisar en tiempo real el transporte logístico. Por este motivo, se hace indispensable implementar herramientas que permitan tener una visibilidad directa del producto y, por lo tanto, del transportista durante la entrega.

Este seguimiento brinda información de primera mano sobre cualquier eventualidad durante el transporte. De esta manera, mientras se monitorice el producto se puede tener la seguridad de que la última milla se está desarrollando acorde a lo planificado.

La mayor ventaja para las empresas de hoy en día es que esta era digital permite desarrollar una logística 2.0 basada en herramientas digitales de gran potencia. Estos sistemas especializados permiten automatizar y controlar distintos procesos como el seguimiento de entregas de productos, la supervisión del transporte logístico y el contacto directo con los clientes.

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